Ayer terminé de leer una novela. Se llama "Mi planta de naranja-lima".
Es de José Mauro de Vasconcelos, un novelista brasileño y genio de la expresión, para mi... Lo admiro.
Ésta novela relata la edad de cinco años de un niño brasileño perdido en la pobreza. Su nombre es Zezé. Su padre perdió el empleo hace meses y quien mantiene la casa es su madre, trabajando todo el día en la Fábrica, apenas volviendo para la cena. Es un niño muy inteligente... Aprendió a leer solito, los cinco años de edad.
Se habla de la Navidad, en la que la tristeza, la nostalgia y, sobre todo, la pobreza, se notaron demasiado en su casa. Zezé hizo una exclamación, luego de no encontrar ningún regalo en sus zapatos frente a la puerta: "¡Qué desgracia es tener un padre pobre!"
En casa, Zezé era muy maltratado. Recibía golpes todo el tiempo, reacción de las travesuras que realizaba. Se referían a el como el "ahijado del Diablo".
Conoció entonces, a quien él pronto amaría tanto como un padre: El Portugués Manuel Velardez, el "Portuga", como lo llamaban sus amigos del bar Miseria y Hambre. Se olvidaría de su padre biológico y lo "mataría", como el llamaba, a olvidar a alguien desde el corazón.
En opinión personal: una novela triste, bastante atrapante. Pienso que el autor está relacionado en cierto punto con éste personaje. La forma de relatar los pensamientos del niño me fascinan. Simplemente genial.
El final... El final me hizo soltar una lágrima.
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